Elabora un trabajo en el que investigues que es QAnon y su papel en la política de EE.UU.
Origen de la teoría.
QAnon o Q: (Q-Anónimo) es una de las principales teorías de la conspiración de la extrema derecha estadounidense que detalla una supuesta trama secreta organizada por un supuesto «Estado profundo» contra Donald Trump y sus seguidores.
La teoría comenzó con una publicación de octubre de 2017 por un anónimo en el foro 4chan que usaba el nombre «Q», supuestamente un individuo estadounidense (pero probablemente más tarde eran un grupo de personas) que aseguraba tener acceso a información clasificada sobre la administración Trump.
La idea general de la trama es que hay actores liberales de Hollywood, políticos del partido demócrata y funcionarios de alto rango que participan en una red internacional de tráfico sexual de niños y realizan actos pedófilos y que Trump les está investigando y persiguiendo e intenta prevenir un supuesto golpe de Estado orquestado por Barack Obama, Hillary Clinton y George Soros.
Obviamente, es (al igual que otras muchas) sólo una teoría sin pruebas definitivas y que tiene su origen de la especulación, aunque no por ello es menos interesante. De hecho, a día de hoy, esta teoría tiene millones de seguidores en redes sociales y su influencia va más allá de internet (por ejemplo, también afecta en las votaciones políticas).
Expansión de la teoría.
Alguna vez, QAnon fue un fenómeno marginal, del tipo que la mayoría de la gente puede ignorar con facilidad. Sin embargo, en estos últimos meses, se ha vuelto popular. Twitter, Facebook y otras redes sociales han sido inundadas con información falsa relacionada con QAnon sobre la COVID-19, las protestas de Black Lives Matter y la elección presidencial de 2020 en Estados Unidos.
QAnon Anonymous, un pódcast sobre el movimiento QAnon, lo define como una “teoría de conspiración de amplio espectro”, o paraguas, porque evoluciona de manera constante y agrega nuevas características y afirmaciones. Sin embargo, la existencia de una camarilla pedófila global es el principio al centro de QAnon y el que la mayoría de sus seguidores, si no es que todos, creen.
Una idea errónea es que QAnon es un movimiento político. No obstante, para las personas que creen en él, funciona tanto como una comunidad social como una fuente de entretenimiento.

Además, The Washington Post afirma que esta teoría ya está destruyendo familias y da ejemplos de personas que cortan todo contacto con su familia y se convierten en fervientes creyentes de esta teoría conspiratoria.
Trump y QAnon.
El presidente Trump nunca ha hablado de manera directa sobre QAnon, no ha abordado directamente el tema y tampoco ha escrito la palabra en su cuenta de Twitter. Pero eso no evita que sus seguidores busquen señales de validación en sus palabras todo el tiempo.
Las personas que creen en QAnon analizan con detenimiento las palabras y acciones de Trump en busca de significados ocultos. Por ejemplo, cuando Trump menciona el número diecisiete, lo toman como una señal de que les está enviando mensajes secretos ya que la letra Q es la decimoséptima letra del abecedario.
Hace poco el presidente declinó denunciar o repudiar al movimiento cuando se le cuestionó sobre su apoyo a Greene, la candidata al Congreso afiliada a QAnon. Además, Trump ha compartido publicaciones de seguidores de QAnon decenas de veces en sus cuentas de redes sociales.

A que se dedican sus seguidores.
Los adeptos de QAnon no han cometido actos violentos en su nombre, simplemente se dedican a descifrar los mensajes encriptados de «Q», en los que se plantean predicciones que en muchas ocasiones no se han cumplido y difunden desinformación que vincula a figuras públicas con la pedofilia y el tráfico sexual, entre otras actividades.
Y ante la pregunta de si es posible desmantelar una teoría de la conspiración, Joseph Uscinski (profesor de ciencias políticas en la Universidad de Miami, que ha escrito dos libros sobre teorías de esta conspiración) afirma que es muy difícil: «Podemos intentar darles a las personas la información correcta, pero no siempre la escuchan«.
QAnon y redes sociales.
¿Deberían las redes sociales cerrar los grupos donde discuten los seguidores de estas teorías?
Mark Zuckerberg, jefe de Facebook, respondió a las críticas en su contra por no sacar de Facebook a InfoWars, un sitio en el que se ha divulgado información falsa sobre el Holocauto judío, la masacre de Sandy Hook y el Pizzagate (que está relacionado con QAnon).
«No creo que nuestras plataformas deban sacarlo porque creo que hay cosas con las que las personas se equivocan. No creo que se estén equivocando intencionalmente», dijo Zuckerberg en entrevista con Recode.
El profesor Uscinski comparte la posición de Zuckerberg y afirma que sería «muy peligroso» eliminar los grupos de QAnon de las redes sociales y dice no estar seguro de que las plataformas de redes sociales tengan el deber de hacer algo.
«Pienso que la gente necesita empezar a comportarse mejor y, cuando se involucran en ideas erróneas, debemos tratarlos de manera respetuosa«, considera.

Mi opinión al respecto.
La verdad es que esta teoría que ha crecido mucho con el tiempo, me llama la atención y me parece sorprendente que tenga tantos seguidores.
Por un lado puedo comprender por qué hay tanta gente creyente, pero por otro, me da la sensación de que la gente está muy aburrida y siempre busca encontrar alguna forma de entretenimiento pensando en estos temas tan descabellados e inusuales.
¿Es una teoría que creo? Obviamente no. Me considero una persona con un mínimo de sensatez y me gusta estar seguro de algo y saber la información real sobre ello.
Ya había escuchado este tipo de teorías de una organización de famosos que participan en una enorme red tráfico sexual de niños (el caso de Jeffrey Epstein) y si se diesen pruebas irrefutables y verdaderas de ello, lo creería. Pero no es el caso.
Mientras que los creyentes de QAnon no cometan ningún acto violento, a mí me parece bien que sigan creyendo en ello y lo sigan difundiendo. Al fin y al cabo, todos somos libres de tener nuestros propios pensamientos e ideas y poder compartirlos, aunque creo que deberíamos de ser más cautelosos sobre lo que nos podemos creemos sin pruebas.