Inventa un mito acerca de ALGUNA de las siguientes cuestiones.
- ¿Por qué el agua del mar es salada?
- ¿Qué cambiará todo?
- ¿Qué hay en el centro de la Tierra?
- ¿Por qué hay colores?
- ¿Por que los seres humanos y los monos se parecen?
- ¿Por qué las cebras tienen rayas?
- ¿Por qué nos enganchan las redes sociales?
- ¿Estamos solos en el Universo?
- ¿Por qué se contagia el bostezo?
- ¿Qué es el amor?
- ¿Por qué dormimos?
- ¿Cómo se inventó la música?
Por qué los seres humanos y los monos se parecen.
Hace miles de millones de años, demasiados para saberlo, un grupo de deidades sin nombre y carentes de omnipotencia absoluta, habían creado el planeta Tierra y lo habían dotado de vida. Pero faltaba algo, había un vacío que había que llenar pero no podían llenarlo ellas mismas.
Las divinidades tenían el deseo de ver actuar a los primeros seres verdaderamente inteligentes, observar sus decisiones, su evolución, su historia…
Sin embargo, dotar a un simple ser vivo de tanta sabiduría era imposible, y en caso de suceder, lo más probable es que el mismo acabaría enloqueciendo. Pero los dioses tuvieron una idea, crearon un vasto lago en el que cada uno vertió porciones de su conocimiento, de esta forma, a aquel animal que bebiese de sus aguas se le concedería un intelecto superior al del resto de organismos.
El lago Védum fue creado en una zona inerte, alejada del resto de seres vivos y solo unos pocos animales podrían ser capaces de cruzar la gran montaña que había para llegar hasta allí. No obstante, los dioses esperaron pero ningún animal bebió de aquel agua, así pues, para acelerar el proceso, crearon animales que gracias a su fuerza y a la complejidad de sus articulaciones, podrían escalar con más facilidad: chimpancés, gorilas, macacos, mandriles, e infinidad de otros primates.
Todas estos nuevos animales, se juntaron en grupos con sus respectivas especies y las deidades introdujeron en ellos una profunda sed, que deberían de satisfacer bebiendo las aguas del lago más cercano, el Védum. De esta forma, las diferentes manadas de distintas especies, comenzaron un viaje muy largo en el que muchos de estos animales murieron, incluso especies que no estuvieron suficientemente preparadas, se extinguieron completamente. Los dioses comenzaron a pensar que tal vez podrían haber errado y que ninguna especie podría ser capaz de llegar.
Pero cuando menos lo esperaban, al fin un misterioso primate del cual nunca se supo su especie, bebió de las aguas y fue iluminado por una luz cegadora. El resto de la manada siguió sus pasos, y eran tantos los primates y tanta su sed, que el enorme lago fue vaciado por completo en un abrir y cerrar de ojos.
Por fin los dioses habían obtenido lo que querían, una especie avanzada intelectualmente, pero había un problema, el resto de primates morían de sed cada segundo que pasaba.
Las divinidades se apiadaron de sus creaciones, que habían nacido para morir en el intento, y crearon al lado del Védum, una masa de agua tres veces más grande, el lago Bordium, repleto de agua, pero sin la sustancia mágica del Védum. De esta forma, el resto de especies perduraron mientras que los que habían bebido la sabiduría, se aproximaban hacia su amanecer como la especie superior.
